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sábado, julio 20, 2024
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Hecho en Bolivia: haciendo crecer la demanda interna en 2021

Hoy les hablo de China porque se quedó en mi cabeza la frase “Hecho en Bolivia” y lo que significa este proyecto/campaña para los bolivianos y sobre todo para las empresas de Bolivia.

Comencemos por el Proteccionismo

No existe país más proteccionista en el mundo que China, evolucionó de ser un país con políticas altamente comunistas en los 50s del siglo XX a transformarse, desde 1978 con el programa económico de “Reforma y apertura”, en la burbuja capitalista/nacionalista  que conocemos hoy en día.

Es difícil definir QUE es China desde un punto de vista de ideología política tradicional, y es imposible etiquetar a sus políticas económicas como netamente capitalistas o comunistas, de izquierda o de derecha, lo que sí queda claro es que es un país que aprovechó la enorme población que tenía para potenciar el consumo y la producción interna aprovechando al resto del mundo solo para ampliar su mercado de exportaciones.

China ha logrado industrializarse, especializarse, innovar, crecer su agroindustria enormemente apoyada en el consumo interno para luego abrirse y competir en el mundo globalizado, donde seamos honestos pareciera que ya TODO esHecho en China”.

«Lo que pasa en China se queda en China. Solo para hacer un paréntesis, soy consciente acerca del autoritarismo y totalitarismo del Estado en China, ellos perciben a su país como un planeta aparte, con reglas, normas y una serie de “pactos sociales” que todos deben cumplir a la fuerza, porque así lo dice el gobierno.

No es un país con valores de libertad, eso está claro. Los chinos que no salen del país no saben cómo es el mundo afuera y de hecho muy pocos tienen la intención de salir, puesto que el Estado les ha proporcionado un ecosistema en el cual lo único que importa es China. Esto es posible también gracias a que son 1.398 miles de millones de chinos».

Erika Gottlieb

La Receta

Pareciera que lo que funcionó en China, desde un punto de vista económico fue industrializar para el mercado interno y luego para el resto del mundo, a la par de invertir cantidades millonarias en educación, investigación y desarrollo.

En China pasaron de ser “copiadores” de todo, a inventores de nuevas tecnologías, en menos de 50 años.

Hecho en Bolivia o consume lo nuestro, emplea a los nuestros

Con casi 11 millones de habitantes Bolivia es el equivalente a un barrio en Shanghai. A pesar de eso el sueño boliviano de la industrialización está avanzando de una manera muy lenta y sobre todo en un campo que parece minado.

En Bolivia el consumo interno es muy importante para el crecimiento económico sobre todo porque la gran mayoría de las empresas legalmente establecidas en el país son micro, pequeñas y medianas empresas, muy pocas de ellas son exportadoras.

La campaña Hecho en Bolivia podría funcionar si se cambian las preferencias del consumidor boliviano y se incrementa la demanda por productos hechos en Bolivia.
Como parte de una estrategia con visión industrial, la ex Cámara Departamental de Industria de Cochabamba, hoy Cámara de Industria y Comercio de Cochabamba, ICAM, en 2001, propuso lanzar una campaña con el lema CONSUME LO NUESTRO – HECHO EN BOLIVIA – EMPLEA A LOS NUESTROS, con la finalidad incentivar el consumo de productos bolivianos, para generar empleo y progreso en Bolivia.

Esto quiere decir que la mayoría de nuestras empresas producen para vender dentro del país, es por eso que también existen muchas políticas proteccionistas con buenas intenciones, pero pésimos resultados.

En un mercado tan informal como el boliviano muchas de las políticas económicas que se conciben para que funcionen de cierta manera “en laboratorio” no lo hacen en la vida real, porque en Bolivia hay muchas externalidades que impiden que la teoría se aplique de manera más o menos predecible.

En este sentido, tener aranceles de importación altos para productos que se producen internamente en el país no tiene sentido si no se controla el contrabando, o no tiene sentido si no se tienen instituciones fuertes.

Tampoco tiene sentido subir los aranceles de importación si es que no se invierte en innovación y desarrollo o en nuevas tecnologías y educación para que las empresas bolivianas sean cada vez más competitivas y puedan también exportar cada vez más al mercado internacional.

Esta pandemia ha resultado en mucho luto en las familias bolivianas (y en el resto del mundo), pero además nos ha llevado a una crisis económica sin precedentes que tendrá todavía muchas “olas” en los próximos años. Cantidad de empresas han quebrado, empleos formales se han perdido y el flujo de dinero y de inversión ha disminuido drásticamente.

Es por esto que hay que atacar el problema, con políticas económicas eficientes sí, pero también desde una mirada del consumidor interno.

La mejor manera de evitar el desempleo y la quiebra de las empresas es comprando PRODUCTOS BOLIVIANO. Yo consumo Hecho en Bolivia

¿Entonces qué hacemos?

Desde mi punto de vista, el proyecto Hecho en Bolivia puede ser un importante punto de partida e impulsor de un cambio en las preferencias del consumidor y un incremento en la demanda interna por productos que se fabrican en Bolivia por empresas bolivianas.

En vez de industrializar para el mercado interno y luego exportar, pareciera que lo que está al alcance de nuestras manos hoy es incrementar la demanda interna por productos nacionales (a pesar del contrabando) para salvar a las empresas de quebrar y desde ahí empezar con miras a industrializar para exportar.

Planteo un camino un poco más largo y desamparado, es verdad, pero entendiendo que nosotros como individuos tenemos el poder sobre lo que consumimos bien podríamos esforzarnos por apoyar a esas empresas nacionales que al final de cuentas son las únicas que pagan impuestos y emplean formalmente a los nuestros.

Un Hecho en Bolivia que se vuelva como la sangre que corre en nuestras venas, a partir de ello estoy segura que podremos prepararnos para el resto de los retos que se vienen como ser FINALMENTE parte de este mundo globalizado.


De la misma autora:

Bolivia en el futuro: Innovación y tecnología

Erika Gottlieb

Erika Gottlieb es Directora del grupo empresarial Master, Gerente General de Auto Francia SRL, la concesionaria de vehículos PEUGEOT en Cochabamba. CEO y cofounder de CoCredito, un Startup que está desarrollando una plataforma tipo “MarketPlace” para nano créditos de productos y servicios.

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