¿Qué es el Healthy food? 3 diferencias que debes conocer

El pasado 16 de octubre se celebró el Día Mundial de la Alimentación y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) se propuso concienciar al respecto, ya no sólo en términos de salud sino también de sostenibilidad. Hablamos entonces del Healthy Food.

«La sostenibilidad alimentaria implica tener un sistema de agricultura sostenible basado en que los alimentos son nutritivos y accesibles para todos y en que los recursos naturales se gestionan de tal forma que se preservan las funciones de los ecosistemas para responder a las necesidades humanas del presente y el futuro», señala la FAO.

Por otra parte, los beneficios de comer sano y evitar los ultras procesados están más que explicados, recalcados y recordados, todos los sabemos (no necesariamente saber, en este caso, es sinónimo de aplicar). No obstante, existen muchas tendencias orientadas a ello y que al fin y al cabo responden a las necesidades de los consumidores, a la mayor información existente y también a mejores tecnologías en el procesamiento de los alimentos.

3 Estilos de vida saludables y las diferencias en el Healthy food

  1. Healthy. La alimentación sana se basa en resumidas en cuentas en seguir las indicaciones básicas del OMS (Organización Mundial de la Salud) cuyo objetivo es evitar la malnutrición, consumiendo más frutas y verduras y menos azucares libres, grasas y sal, ojo, no se hace énfasis en la desnutrición sino en la “malnutrición”.

Lo curioso es que el “retorno” a lo sano ha surgido, en entre otros aspectos, debido a los grandes problemas de salud que se están presentando, sobre todo en el tema de las alergias,  cuyo porcentaje se ha duplicado en los últimos 10 años De acuerdo a Iberian Express se estima que el 30% de la población mundial está afectada por al menos una enfermedad alérgica, la mayor parte de ellas alimentarias (lactosa, gluten, frutos secos, pescados  y conservantes de los alimentos).

Healthy Food busca que se consuman más frutas y verduras. El objetivo final es evitar la mal nutrición.
Healthy Food busca que se consuman más frutas y verduras. El objetivo final es evitar la mal nutrición.

2) Convenience food. Se trata de comida que se adquiere preparada y envasada, lista para poder consumirla en cualquier momento con la mínima elaboración o, incluso, sin necesidad de ella. Y lo más importante, sin perder los valores nutricionales saludables del ingrediente a pesar de estar precocinada.

La convenience food está lista para ser consumida, sin que pierda sus valores nutricionales

3) Real fooding. Es un movimiento que consiste en comer comida natural, sin aditivos. Lo bueno es lo real. El español Carlos Ríos creó este movimiento inicialmente moviéndose entre las redes sociales, orientando y ayudando a las personas para que consumiesen “alimentos reales”.  Hoy en día Real Fooding es una marca con varios productos en el mercado.

Carlos Ríos creó el movimiento del Real Fooding

Emprendiendo en la industria de “lo sano”

Como puede observarse lo sano, natural, real….ha abierto un nuevo nicho de mercado, más que un enemigo de la industria tradicional el Healthy Food se ha convertido incluso en un área nueva de negocio de muchas empresas.

Esta industria en crecimiento se va caracterizando, especialmente, no sólo por generar puestos de trabajo, si no por tener un enforque más comprometido y ético, basado en la ya citada sostenibilidad, lo cual incide en la forma de producir, los fertilizantes que se utilizan, los periodos de cultivo, el recurrir a productores tradicionales (productos de cercanía), el packaging de los productos..  Es decir, se genera toda una cadena de valor.  

Según Libre Mercado, el número de veganos en Estados Unidos ha crecido un 500%, lo que significa que el 6% de la población norteamericana sigue este tipo de alimentación. Se estima que esta industria, la del Healthy Food, genere 24.300 millones de euros en beneficios en 2026. Un buen ejemplo es la empresa Impossible Foods, dedicada a la creación de alimentos vegetales que imitan a la carne que en su primera ronda de financiación recaudó más de 700 millones de euros (entre sus inversores se encuentran Bill Gates y Leonardo Di Caprio).

Donde se compran productos ecológicos

Según el Informe de MAPAMA (Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente de España),  el consumidor europeo medio mediterráneo  se diferencia de los países de centro y norte de Europa ya que prefiere los agricultores ecológicos,  las tiendas especializadas como herbolarios, tiendas de productos ecológicos, mercados de productos ecológicos y cooperativas ). Los demás países optan por las grandes superficies, no obstante, aún las grandes cadenas como Carrefour han incrementado un 10% su producción de productos naturales en los últimos 3 años.

En Norteamérica las grandes superficies ya tienen zonas específicas de productos saludables y existen muchos supermercados especializados.

¿Y qué pasa con la hostelería?

Muchos restaurantes hacen gala no sólo menús más saludables, sino también del tipo de proveedores que tienen y de la calidad de los productos con los que cocinan (aspecto que hasta hace poco era un argumento solamente esgrimido por la alta cocina).

Según el Barómetro FOOD, impulsado por Edenred y Ticket Restaurant, más del 75 % de los establecimientos españoles afirma que ha incrementado la demanda de comida saludable.

Por otro lado,  las franquicias de restauración que siguen las últimas tendencias en healthy food tienen una rentabilidad probada,  según el estudio de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF), en el 2017, se crearon  65 redes de franquicias, 3.011 establecimientos (2.271 franquiciados y 740 propios), se contrataron a  20.676 empleados y se tuvo una facturación en torno a los 2.244 millones de euros, estos datos se mantuvieron hasta la llegada de la pandemia;  se estima que si la situación se “normaliza” las cifras de crecimiento se retomarán y  serán aún superiores en los próximos años.

Globalización de productos

Quinua, Maca, Chía…  a día de hoy productos muy conocidos a nivel mundial, eran hasta hace poco grandes desconocidos y nombres exóticos, la promoción de lo “natural” ha llevado a la producción y exportación de muchos productos que antes eran de consumo local. El 2019 Bolivia exportó 728 toneladas de quinua a China, el 2020,  4% más, pese a la pandemia, según datos de Los Tiempos y Página siete.

Estamos en vías de integrar el bienestar individual en términos de salud con el  bienestar colectivo en términos de sostenibilidad y crecimiento económico.  Así como nuevamente se retoma una visión más holística del ser humano (que por cierto no es ningún invento nuevo, la medicina Ayurvédica india  o la medicina china que tienen más de 3.000 años de existencia ya  se basaban en estos valores). 

Suscribo al investigador Rodrigo Patiño que indica “deberemos recordar que en el S XX la revolución alimentaria llevó a desarrollar fertilizantes, pesticidas, antibióticos y hormonas, que han permitido tener mejores rendimientos en la producción alimentaria, agrícola como ganadera. Sin embargo, estas mejoras se han opacado en los últimos años por distintos efectos colaterales, como la erosión de suelos, la contaminación de mantos acuíferos y la intoxicación de los consumidores”.

Aún a tiempo de revertir la situación y viendo que una forma de consumo más sana a su vez es compatible con la creación de empresas y  por ende, de empleos, deberemos quizá intentar volver a los orígenes y consumir no sólo lo que es bueno para nuestra salud como ser individual si no a nivel colectivo, y como dijo el dramaturgo inglés Tom Stoppard “una actitud saludable es contagiosa, pero no esperes agarrarla de los demás. Sé un portador”. Hagamos eco, entonces por una Healthy Food.


De la misma autora: Repercusiones emocionales en tiempos de pandemia 2020-2021

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