Valor Agregado sostuvo una entrevista exclusiva con Leonardo Silva, Gerente General de Coca-Cola Bolivia, para conocer el impacto económico que tiene el Sistema Coca-Cola en el país
Leonardo Silva es un ejecutivo con amplia trayectoria en gestión comercial, desarrollo de mercados y estrategias de trade marketing en la industria de bebidas. Desde mayo de 2026 se desempeña como gerente de País para Bolivia, con sede en Santa Cruz. Anteriormente, fue gerente general de la operación de Brasil Centro, en Río de Janeiro, entre 2024 y 2026, y ocupó diversos cargos directivos en Brasil, entre ellos director sénior del Canal de Comercio Moderno y director comercial y de trade marketing para la Región Sur.
A lo largo de su carrera, ha acumulado más de 16 años de experiencia en el desarrollo de estrategias comerciales, gestión de canales de distribución, expansión de mercados y optimización de ventas, principalmente en la categoría de bebidas gaseosas y productos no carbonatados. Ha liderado equipos y proyectos enfocados en el crecimiento sostenible de las marcas, la rentabilidad, la ejecución comercial y la identificación de oportunidades de mercado, además de implementar modelos de distribución y programas de mejora continua. Su trayectoria también incluye una experiencia profesional en Ecuador, donde dirigió la implementación de un modelo especializado de atención para productos no carbonatados.

El Sistema Coca-Cola y su impacto
En la entrevista entre Valor Agregado y Leonardo Silva, Gerente País de Coca-Cola Bolivia, éste destacó el impacto económico del Sistema Coca-Cola en el país, donde genera más de 3.000 empleos directos y alrededor de 110.000 empleos indirectos y articula una red de 150.000 clientes. Asimismo, anunció inversiones proyectadas por USD 382 millones entre 2026 y 2030, destinadas a modernizar operaciones, fortalecer la distribución e impulsar el crecimiento de su cadena de valor, con énfasis en el desarrollo de pequeños negocios y emprendimientos.
En Cochabamba, Silva resaltó la generación de 559 empleos directos y las iniciativas de la compañía en acceso al agua, reciclaje y eficiencia energética. Entre los principales resultados, mencionó la recuperación de 2.377 toneladas de PET en 2025, la instalación de 960 paneles solares en la planta de Embol y proyectos de agua potable que beneficiaron a más de 1.700 familias y estudiantes, además del apoyo a emprendimientos gastronómicos y obras de infraestructura en el departamento.
Valor Agregado: Coca-Cola tiene una presencia de más de ocho décadas en Bolivia. ¿Cuál es hoy el impacto económico que genera el Sistema Coca-Cola en el país y qué papel cumple dentro de la economía nacional?
Leonardo Silva: El Sistema Coca-Cola, integrado por Embol, Nudelpa y Coca-Cola, es parte de la economía boliviana desde hace más de 80 años y su impacto se extiende mucho más allá de la producción y comercialización de bebidas. Hoy generamos más de 3.000 empleos directos y alrededor de 110.000 empleos indirectos a través de una cadena de valor que involucra producción, distribución, transporte, comercio y servicios. En total, hablamos de más de 113.000 oportunidades de trabajo vinculadas al Sistema.
A esto se suma una red de más de 150.000 clientes en todo el país, conformada en gran medida por pequeños negocios, tiendas de barrio, restaurantes, pensiones y mercados. Son miles de familias y emprendimientos que forman parte de nuestra cadena comercial y que, a través de su actividad, contribuyen a dinamizar las economías locales.
Por eso, cuando hablamos del impacto del Sistema Coca-Cola, hablamos de un ecosistema económico: personas, familias, emprendedores, proveedores, clientes y comunidades que participan de una cadena que genera actividad y oportunidades en diferentes regiones del país.
Valor Agregado: En los próximos cinco años, el Sistema Coca-Cola proyecta inversiones por USD 382 millones en Bolivia. ¿Qué representan estas inversiones para el crecimiento de la compañía y para el desarrollo económico del país?
Leonardo Silva: Nuestra proyección de USD 382 millones de inversión entre 2026 y 2030 refleja nuestro compromiso con Bolivia y el crecimiento del país. No se trata solamente de invertir en infraestructura o capacidad productiva; significa continuar modernizando nuestras operaciones, incorporar tecnología, fortalecer nuestra distribución y generar condiciones para que nuestra cadena de valor siga creciendo.
Entendemos que nuestro aporte al desarrollo tiene distintas dimensiones. Por eso, junto con nuestra inversión y actividad económica, continuaremos fortaleciendo las capacidades de pequeños negocios y emprendimientos a través de programas de capacitación; impulsando iniciativas que promuevan la recuperación y el reciclaje de envases; y apoyando proyectos que contribuyan a ampliar el acceso al agua en comunidades que todavía enfrentan dificultades para contar con este recurso.
Cada una de estas acciones busca generar oportunidades y responder a desafíos concretos de las comunidades donde estamos presentes. Y todas forman parte de una misma visión: crecer como compañía mientras contribuimos al desarrollo de las personas, los negocios y las comunidades que forman parte de nuestro ecosistema.
Cada inversión tiene además un efecto que va más allá de nuestras instalaciones, porque moviliza proveedores, servicios, transporte, construcción, tecnología, empleo y actividad comercial. Cuando invertimos en Bolivia, también fortalecemos una cadena de valor que involucra a miles de personas y empresas. Como compañía, queremos seguir siendo un socio de largo plazo para Bolivia.

Valor Agregado: El impacto económico de una compañía no se mide únicamente por sus inversiones, sino también por la actividad que genera a lo largo de su cadena de valor. ¿Cómo se traduce esto en oportunidades para emprendedores, proveedores, clientes y pequeños negocios bolivianos?
Leonardo Silva: Nuestra cadena de valor es uno de los principales canales a través de los cuales generamos impacto económico. Detrás de cada producto hay una red de personas y empresas que participan en su producción, distribución y llegada al consumidor.
Tenemos más de 150.000 clientes en Bolivia, y una parte muy importante son pequeños comercios. Para nosotros, fortalecer estos negocios significa contribuir directamente a que puedan crecer y generar ingresos para sus familias. Por eso complementamos nuestra relación comercial con iniciativas de capacitación y fortalecimiento empresarial.
Programas como Impulsa tu Negocio, Crecemos Juntos, Mercados Turísticos Gastronómicos y Gerente Pyme han permitido desarrollar capacidades en gestión, marketing, finanzas y atención al cliente. A nivel nacional, más de 20.000 personas han sido capacitadas a través de estas iniciativas, y nuestra proyección es superar esta cifra en los próximos cinco años.
La lógica es sencilla: cuando un pequeño negocio se fortalece, también se fortalece la economía de su familia y de su entorno. Ese es un impacto que nos interesa generar y medir.

Valor Agregado: Cochabamba es uno de los departamentos donde Coca-Cola tiene una presencia importante. ¿Cómo se refleja el aporte del Sistema Coca-Cola en la economía y el desarrollo local del departamento?
Leonardo Silva: Cochabamba es muy importante para nosotros, no solo por nuestra operación, sino por todo el ecosistema económico que se genera. Actualmente contamos con 559 trabajadores en el departamento, a los que se suma una amplia cadena de proveedores, distribuidores, transportistas, clientes y pequeños negocios.
Nuestro aporte también se refleja en iniciativas que responden a necesidades concretas de las comunidades. En acceso al agua, junto a nuestros aliados, hemos implementado y ampliado sistemas de agua potable y plantas de tratamiento en comunidades y unidades educativas de Quillacollo y Colcapirhua, beneficiando a más de 1.700 familias y estudiantes.
También trabajamos en el fortalecimiento de emprendimientos vinculados a la gastronomía y el turismo. En Las Islas, junto a la Alcaldía de Cochabamba y Fundación Creamos Juntos, 28 mujeres de 15 puestos recibieron capacitación y se realizó una importante inversión en la renovación del espacio.
A esto se suman nuestras iniciativas de reciclaje. A través de Bolivia Cero Residuos, impulsamos la recuperación de PET en el departamento, trabajando junto a gestores, recolectores, municipios y el Gobierno Departamental. En 2025 se recuperaron 2.377 toneladas de PET en Cochabamba, equivalentes al 79,52% de los envases PET puestos en el mercado. Este trabajo también contempla el acompañamiento a 495 recicladores de base y la instalación de 746 contenedores en distintos puntos del departamento.
En eficiencia energética, avanzamos en la instalación de 960 paneles solares en la planta de nuestro embotellador Embol Cochabamba, además de proyectos de infraestructura, como la pavimentación de la avenida Elías Meneses, una obra de más de Bs 5,8 millones que impulsamos junto a la Alcaldía de Quillacollo y la OTB Hansa Karachipampa.
Para nosotros, estar presentes en Cochabamba significa contribuir al desarrollo de las comunidades y avanzar en nuestro propósito de refrescar el mundo haciendo la diferencia.
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