World Vision Bolivia alerta que la crisis climática no sólo afecta el entorno, sino que vulnera derechos fundamentales de la niñez, generando escenarios de desprotección, incertidumbre y limitaciones severas para su desarrollo.
En este contexto, la visita a Bolivia de Yukiko Yamada, especialista global en Sostenibilidad Ambiental y Acción Climática, permitió fortalecer las capacidades institucionales para enfrentar estos riesgos. Durante un taller estratégico, se definieron lineamientos clave para mejorar la preparación y respuesta de la organización.
“Estoy agradecida de poder aprender lo que viven, lo que sienten; compartir con jóvenes con muchísima energía y pasión sobre el tema de cambio climático. Los jóvenes de Bolivia me han contado sobre los problemas de salud, salud mental psicológica, el no sentirse seguros, la falta de acceso al agua, su preocupación por un medio ambiente saludable, donde se sientan seguros de respirar aire limpio, acceder a agua potable, el no tener problemas o preocupación sobre el futuro, el acceso a la comida y a la alimentación sana. Los jóvenes me han comentado la situación de incendios forestales que está amenazando el país, juntos creemos que podemos crear un ambiente más saludable y resiliente hacia el futuro», sostuvo Yukiko Yamada

Este trabajo se enmarca en el modelo “Generación Resiliente”, que integra acción climática, sostenibilidad ambiental y protección infantil para reducir vulnerabilidades y mejorar el bienestar de niñas y niños.
Modelo estratégico para proteger el presente y el futuro
En el encuentro se revisaron los avances del Modelo de Sostenibilidad Ambiental y Acción Climática (ESCA), una herramienta diseñada para fortalecer la resiliencia comunitaria ante los impactos climáticos, siempre con la niñez en el centro.
Los principales componentes del modelo incluyen:
- WASH: acceso a agua segura, saneamiento e higiene como base del bienestar infantil.
- Medios de Vida: impulso a prácticas productivas sostenibles y resilientes.
- Participación juvenil: liderazgo de adolescentes y jóvenes en iniciativas climáticas comunitarias.
La especialista de incorporó aprendizajes globales, incluyendo tendencias y debates recientes de la COP30, realizada en Belém (Brasil), a la que asistió en representación de World Vision International.
Protección infantil: una respuesta integral ante la crisis climática
El diálogo también se centró en las acciones de protección infantil, un pilar esencial del trabajo de World Vision Bolivia para garantizar que niñas, niños y adolescentes crezcan en entornos seguros, libres de violencia y con oportunidades para participar activamente en su comunidad.
“En World Vision Bolivia creemos profundamente que cada niña y cada niño merece vivir en plenitud. Esa es nuestra visión y nuestro compromiso: trabajar cada día, junto a las comunidades y nuestros aliados, para que su bienestar sea una realidad. Nuestro mayor deseo es que en cada corazón exista también la voluntad de hacer esto posible», dijo Diego Salazar, Director de Sostenibilidad, Marketing y Comunicaciones.
Compromisos y próximos pasos:
Como resultado del encuentro, se definieron líneas de acción conjunta:
- Actualizar y fortalecer la implementación del modelo ESCA en el marco de Generación Resiliente en comunidades altamente vulnerables.
- Integrar acción climática con programas de protección infantil para asegurar respuestas integrales centradas en la niñez.
- Incorporar aprendizajes globales para mejorar la innovación y calidad de los programas en territorio.
Bolivia enfrenta tres riesgos climáticos principales sequía, incremento de temperatura e inundaciones que afectan a miles de familias. A ellos se suma la creciente contaminación del aire por incendios forestales, que en los últimos cuatro años ha agravado la vulnerabilidad de la población infantil.
La niñez, la más afectada por la crisis climática
Evaluaciones recientes de World Vision evidencian que un número significativo de niñas y niños está expuesto a temperaturas superiores a 32°C, umbral considerado crítico por la Organización Mundial de la Salud. Superar ese límite activa el estrés térmico, un riesgo que incrementa la deshidratación, enfermedades, agotamiento físico y otros efectos severos sobre su bienestar.
La sequía, además de comprometer el acceso al agua, está provocando migración forzada, pérdida de medios de vida y mayor empobrecimiento en comunidades rurales. Las inundaciones, por su parte, se encuentran entre las principales causas estructurales de pobreza, afectando viviendas, escuelas, salud y condiciones básicas para el desarrollo infantil.
“En World Vision creemos que la justicia climática es muy importante por la niñez, nosotros creemos que la participación debe ser real, significativa: niños y niñas, adolescentes y jóvenes siendo parte del proceso de la toma de decisiones», subrayó Yukiko Yamada.
World Vision Bolivia en cifras
- Más de 40 años de presencia en el país.
- Intervención en 8 departamentos, 34 municipios y 1.190 comunidades.
- Más de 100.000 niñas, niños y adolescentes apoyados directamente; más de 1,6 millones de personas beneficiadas.
Impacto reciente:
- 119.000 personas con acceso mejorado a agua, saneamiento e higiene.
- 124.000 personas beneficiadas en espacios de educación y protección.
- Proyección al 2030: alcanzar a 3 millones de niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
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